Madrid, 2 de marzo de 2026. El decano del Colegio Oficial de la Arqueología de Madrid, D. Amador Sánchez, inauguró el pasado viernes, 27 de febrero, la Reunión de Arqueología Madrileña (RAM-2026). Este encuentro, que se celebra anualmente, se ha consolidado como la única cita científica periódica de la región dedicada íntegramente a la difusión de resultados de intervenciones arqueológicas.

De izquierda a derecha: Lourdes López, representante de la Sección de Arqueología, junto al decano, D. Amador Sánchez, durante la apertura de la RAM-2026 en la sede del Colegio.
Un programa diverso y transversal
La edición de este año destaca por su gran envergadura, contando con la participación de más de 40 autores y autoras. El programa ofrece un recorrido cronológico exhaustivo que abarca desde el Paleolítico hasta la Guerra Civil, reflejando la riqueza y diversidad de los proyectos y metodologías que se desarrollan actualmente en la Comunidad de Madrid y zonas limítrofes.
Durante su intervención, el decano ha querido poner en valor la esencia de la disciplina:
«la arqueología es conocimiento, es documentación rigurosa, es interpretación, es patrimonio compartido y, sobre todo, es responsabilidad con la historia y con la sociedad».
Dignificar la arqueología preventiva
Uno de los pilares de esta edición es la reivindicación de la arqueología preventiva. La RAM busca transformar la percepción del trabajo arqueológico, a menudo visto simplemente como un trámite administrativo previo, para situarlo como un espacio de intercambio honesto sobre avances técnicos y retos éticos. El objetivo fundamental es dignificar la profesión y asegurar que el trabajo se realice bajo los mayores estándares de rigor, seguridad y reconocimiento profesional.
El acto de apertura también ha servido para reconocer la labor de la Sección de Arqueología, motor de este evento desde su creación en 1991. El decano ha agradecido expresamente el compromiso de D. Carlos Caballero, presidente de la Sección, y de D. ª Lourdes López, destacando su capacidad para tejer comunidad y dar continuidad a este espacio de encuentro profesional.
La jornada invita a los asistentes a fortalecer redes de colaboración con una vocación común: conservar, comprender y transmitir nuestro pasado, desde la prehistoria hasta la contemporaneidad.
